Claves para comprender la identidad sexual y la transexualidad

11 claves que te ayudarán a comprender la identidad sexual, los hechos de diversidad sexual y la transexualidad

1. Ser chico, ser chica, tiene que ver con la autopercepción que cada quien tiene de sí, con cómo se identifica

Más que una cuestión de sentirse (“Me siento chico”, “Me siento chico”), es una cuestión de saberse (“Me sé niño”, “Me sé niña”).

2. Sólo hay una manera segura de saber si alguien es chica o chico: preguntándoselo

Este saberse de uno u otro sexo sólo podremos conocerlo con certeza a partir de los dos años, cuando, con la conquista del lenguaje, empiece a hablar, afirmando “Soy un niño” o “Soy una niña”.

3. Los genitales no determinan la identidad sexual

La identidad sexual tiene que ver con procesos mentales, no se encuentra en los genitales. Una cosa es lo que se tiene y otra cosa es lo que se es.
La identidad sexual es la particular manera de ser el chico o la chica que yo soy. La identidad sexual va a ir desarrollándose y evolucionando a lo largo de toda la vida sobre esa autopercepción, ese saberse niña o niño, que por lo que conocemos es inmutable.

4. Todos los sujetos sexuados se sexúan en masculino y en femenino

Todas y todos tenemos, en diferentes medidas, rasgos femeninos y rasgos masculinos. Llamamos masculinos a aquellos rasgos que se dan más frecuentemente en los hombres que en las mujeres, y femeninos a aquellos rasgos que se dan más frecuentemente en las mujeres que en los hombres. Que se den más frecuentemente no significa que se den siempre. De hecho, significa justamente lo contrario: que no se dan siempre.

5. En la mayoría de los casos los chicos tienen pene y las chicas tienen vulva

Por eso, en el momento del nacimiento se miran los genitales para suponer cuál será el sexo del recién nacido. Pero no siempre se acierta.

6. En algunas ocasiones quien suponíamos que era un niño (porque tenía pene) resulta que es una niña (porque expresa que lo es). Y viceversa

La transexualidad infantil hace referencia a esas niñas y niños a quienes al nacer, tras la observación de sus genitales, se les supuso un sexo equivocado. Son niñas que tienen pene y niños que tienen vulva.

7. La transexualidad es un hecho de diversidad sexual

La transexualidad no es ni una enfermedad ni un trastorno ni una anomalía.

8. Hasta hace muy pocos años la transexualidad infantil era invisible e impensable

Nadie escuchaba lo que estos niños y estas niñas expresaban; se les hacía callar, se les corregía, se les castigaba. Y sufrían porque crecían sin poder ser quien eran.

La tasa de intentos de suicidio entre adultos transexuales (a quienes se les negó su identidad en la infancia) es del 41%, mientras que entre la población general es de un 1,6%.

9. A día de hoy podemos ya pensar esta realidad, comprenderla y, por lo tanto, acompañarla

Conocemos ya la primera generación de niñas y niños en situación de transexualidad que están viviendo la infancia con su identidad sexual respetada y aceptada. Y estas niñas y niños sonríen, juegan, crecen…

10. Los indicadores de calidad de vida de las niñas y niños transexuales a quienes se reconoce y acepta su identidad se asemejan a los del resto de niñas y niños de su misma edad

11. Lo que un niño o una niña en esta situación necesita, como todos los demás, es que su entorno sea capaz de escucharle, de aceptarle y de amarle tal y como es