Mi nombre es Erik

Soy un niño con un carácter fuerte pero también soy muy cariñoso y buen amigo

Me llamo Erik

Soy un niño con un carácter fuerte pero también soy muy cariñoso y buen amigo

Sobre mí

Mi nombre es Erik. Soy un niño con un carácter fuerte. Me enfado fácilmente si me hacen algo malo, pero también soy muy cariñoso y buen amigo. Me gusta mucho hacer el gamberro y hacer bromas y no me gusta nada hacer los deberes.

Con mis amigos  y amigas me relaciono mucho, sobre todo con mis amigas. Me gusta mucho jugar con ellas en el patio e ir a su casa a dormir o que ellas vengan a la mía. Las quiero mucho.

Me gusta jugar con muñecas, pero me molesta que en la calle me miren cuando lo hago. A veces me dicen que no soy un chico porque llevo patines rosas. Me gusta ir al baño de las chicas porque esta mucho más limpio.

Ama y aita de Erik

Garbiñe y Gorka

Erik es un chaval muy alegre y muy cariñoso. Con un gran corazón aunque muy cabezota, y perezoso. Siempre ha sido así.

Juega a todo: a fútbol, a muñecas con su carrito, anda en bici, en patín… Con niños y niñas, aunque se inclina más a estar con sus amiguitas ya que tiene más feeling con ellas. También le gusta mucho andar con el móvil y la tablet. Le gusta pintarse las uñas y también juega a pintarse la cara.
Es un apasionado de Harry Potter y de los playmovil. Le encanta ir de camping con la familia en tienda de campaña. En cuanto llegamos al camping, ¡ya no hay niño!

Le chincha mucho a su hermana, pero la quiere muchísimo. Erik se hace querer, y aunque tiene sus defectos, porque los tiene, tiene una sensibilidad maravillosa y un carácter que en esta vida hace falta y le va a venir muy bien.

En este proceso que estamos viviendo Erik apenas ha cambiado. Lo que ha cambiado es la visión que teníamos todos de Erik. Él solo ha cambiado el corte de pelo, el nombre, llevar calzoncillos y poder ser él mismo.

Para nosotros está siendo un gran aprendizaje. Casi todo nos ha venido rodado y ha sido bastante fácil, aunque a la sociedad aún le falta mucha información para poder aceptar que cada persona es diferente.

La gente que le quiere a Erik, le acepta tal y como es. Igual que aceptan a otros por otro tipo de características: ser más alto o más gordito, tener gafas, etc… Lo que importa es la persona, el corazón. Respetar a la gente y aceptarla. Porque con amor se puede llegar a todos los rincones del mundo.